Por Mónica Mora
La pandemia alteró el ritmo cotidiano de la sociedad. La rapidez de los contagios y el alto índice de mortalidad en el mundo obligó a ciudadanos y gobiernos a adoptar medidas extremas, mientras la comunidad científica aceleraba el desarrollo de la vacuna.
Una de las medidas que se adoptó, fue el teletrabajo y los estudios en casa. Para que las empresas e instituciones cumplan con sus metas laborales se implementaron herramientas digitales de comunicación. Zoom y Teams son de las plataformas más utilizadas, pues a través de ellas se accede a videoconferencias y entrevistas usando una computadora o un dispositivo móvil.
En forma paralela se fortaleció el uso del streaming, tecnología que transmite contenidos en vivo o grabados.
Son dos ejemplos de cómo la comunicación no solo evoluciona de acuerdo con las necesidades del mercado laboral, sino que debe adaptarse a nuevos desafíos, pues el ser humano tiene la imperiosa necesidad de comunicarse de forma rápida y segura.
La constante dinámica de las tendencias sociales, culturales y económicas impulsan a la comunicación a reinventarse. Este 2022 se avecinan nuevos retos y, si bien se avizora una tendencia a la reducción de los efectos de la pandemia, nuevas plataformas optimizarán la comunicación.